La noticia del embarazo de Ifakat cae como una bomba y sacude por completo a su entorno. Lo que debería ser un momento de alegría pronto se transforma en tensión y miedo, cuando Frikiye irrumpe con unas palabras tan duras como inevitables: “Ese bebé puede dejarte sola”.
Lejos de mostrar apoyo, Frikiye enfrenta a Ifakat con una realidad que nadie se atreve a decir en voz alta. La ausencia de certezas, la falta de compromiso y las dudas sobre el futuro del padre del bebé hacen que la pregunta sea inevitable: ¿Ifakat tendrá que afrontar la maternidad sola?
El anuncio del embarazo no solo despierta emociones encontradas, sino que también destapa secretos, reproches y viejas heridas. Ifakat, visiblemente afectada, debe decidir si luchar por su felicidad o prepararse para un camino lleno de sacrificios y soledad.
Mientras tanto, la tensión entre ambas aumenta y el destino de Ifakat queda en el aire. El embarazo, que prometía unir, amenaza con romperlo todo.