AVANCE DE SUEÑOS DE LIBERTAD, JUEVES 1 DE ENERO ANTENA 3, CAPITULO 472, DAMIÁN ENFRENTA A GABRIEL

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AVANCE DE SUEÑOS DE LIBERTAD, JUEVES 1 DE ENERO ANTENA 3, CAPITULO 472

Hola amigos, hoy les traigo el avance del capítulo 472 de Sueños de Libertad. El capítulo inicia en casa de la familia Reina. Damián y Andrés conversan sobre la importancia de poner a Marta al tanto de la delicada situación con Gabriel. Ambos coinciden en que ya no pueden seguir ocultándole la verdad.

En ese momento aparece Begoña. Al verla tan alterada, Andrés no tarda en darse cuenta de que algo no va bien. Se acerca a ella y le pregunta con preocupación cómo ha pasado la noche. Damián, al notar su nerviosismo, añade si ha ocurrido algo grave. Begoña, visiblemente tensa, tarda unos segundos en responder. Andrés, inquieto, le pregunta directamente si Gabriel le ha hecho daño. Ella respira hondo y confiesa que Gabriel ya sabe la verdad.

Andrés se altera de inmediato y le exige explicaciones, preguntándole cómo es posible que ese malnacido se haya enterado de todo. Begoña les cuenta que la noche anterior Julia fue a darle las buenas noches y que, preocupada, decidió advertirle sobre Gabriel. Le dijo que jamás debía marcharse del colegio si no era ella misma quien iba a recogerla.

Damián interviene con cautela y le dice que entiende su preocupación, pero que deben tener mucho cuidado ya que no quiere que la niña viva con miedo dentro de la casa. Begoña asiente y continúa explicando que el verdadero problema fue que Gabriel escuchó la conversación. Cuando se quedaron a solas, comenzó a hacerle preguntas cada vez más directas hasta que ella, sin darse cuenta, terminó delatándose y confesándole todo.

Damián, alterado, le pregunta qué fue exactamente lo que le contó. Begoña responde que le confesó que Isabel había ido a verla para contarle sus deseos de venganza. Añade que lo peor de todo fue la sensación que tuvo: Gabriel no parecía sorprendido, como si ya supiera la verdad y solo estuviera buscando confirmarla. Andrés, incrédulo, le pregunta si está segura de eso. Begoña asiente y asegura que Gabriel actuó como alguien que ya tenía todas las piezas del rompecabezas.

Andrés le confiesa entonces que precisamente estaban hablando de eso cuando ella entró en la habitación. Damián añade que han llegado a la conclusión de que Gabriel regresó de París sospechando que ya lo habían descubierto. Begoña comenta que seguramente por eso adelantó su viaje. Andrés le pregunta qué fue exactamente lo que Gabriel le dijo. Ella explica que, como siempre, se mostró como un encantador de serpientes. Primero intentó manipularla asegurando que Isabel era una despechada y una mentirosa y que él la amaba por encima de todo. Después le dejó muy claro que están casados y que lo que hizo con Julia no fue más que una advertencia. Está dispuesto a llevarse a la niña si intentan hacer algo contra él.

Damián, fuera de sí, exclama un insulto lleno de rabia. Andrés se levanta furioso y pregunta: “¿Dónde está Gabriel?”. Begoña le responde que probablemente haya dormido en alguna de las habitaciones de invitados, aunque no lo sabe con certeza. Sin esperar más, Andrés sale del despacho hecho una furia, seguido por Damián y Begoña. Damián le suplica que no haga ninguna locura, pero ya es demasiado tarde.

Al salir al pasillo, Andrés se encuentra de frente con Gabriel. Sin mediar palabra, se abalanza verbalmente sobre él y le grita que es un desgraciado y que va a borrarle esa sonrisa para siempre. Damián interviene rápidamente para separarlos mientras Andrés le advierte con firmeza que Julia no se va a ir de esa casa. Gabriel, con total frialdad, responde que no cree que puedan impedirle hacer lo que considera mejor para su hija.

Damián intenta calmar a Andrés y le pide que no caiga en las provocaciones, pues eso es precisamente lo que Gabriel busca. Luego se dirige a Gabriel y le ruega que no meta a Julia en el conflicto personal que tiene con él. Gabriel responde con ironía que no se preocupe, que a la niña no le va a faltar de nada, y añade que tampoco a su hermano. Afirma que sus hijos tendrán la infancia feliz que él no tuvo por culpa de esa familia.

Damián le responde que él no fue responsable de las malas decisiones que tomó su hermano, entre ellas irse a México. Gabriel replica que se marchó buscando una vida mejor. Damián añade que lo hizo a pesar de que su padre se lo desaconsejó, pero que no le hizo caso porque siempre creyó que era más listo que nadie. Gabriel se enfurece y le exige que no manche el buen nombre de su padre, y menos alguien que, según él, nunca pasó calamidades.

Damián lo enfrenta y le pregunta qué sabe él de lo que ha sufrido. Gabriel, lleno de odio y envidia, responde que mientras ellos vivían a cuerpo de rey, su familia se hundía en la miseria. Damián replica que no es un pecado disfrutar del dinero ganado honradamente con su negocio. Gabriel lo interrumpe y le recalca que esa fortuna se construyó gracias a la herencia de sus abuelos, una herencia a la que su padre, siendo el primogénito, no tuvo acceso.

Damián, sorprendido, le pregunta cómo cree entonces que su padre pudo irse a México. Gabriel duda y pregunta si su abuelo le adelantó su parte. Damián le responde que no tuvo más remedio porque Bernardo lo amenazó. Al escuchar esto, Gabriel queda en silencio. Damián continúa explicando que ese detalle su padre nunca se lo contó, que solo le narró la versión que le convenía. Confiesa que su hermano tomó el dinero de su herencia y se marchó a México y que sus padres nunca volvieron a saber de él. Añade que él solo supo de su existencia cuando recibió una carta pidiéndole ayuda.

Gabriel, alzando la voz, le reprocha que se la negara. Damián responde con firmeza que así fue porque para él era un desconocido del que apenas guardaba recuerdos. Gabriel insiste, dolido, en que su padre pidió ayuda y fue rechazado. Damián, ya más calmado, le pregunta si de verdad se siente bien con tanto odio dentro. Gabriel se quiebra y relata cómo su padre murió consumido por la cirrosis, gritando de dolor, aferrado a su brazo. Cuenta que fue a México con la intención de traerlo de vuelta y solo encontró a un hombre solo que había ahogado su vida en el tequila. Jura que desde entonces prometió hacer pagar a Damián por todo eso y asegura que está a punto de conseguirlo.

Andrés le pregunta entonces: “¿Qué es lo que ha logrado?”. Gabriel responde sin titubear que de momento echarlos de la fábrica. Andrés replica que ellos tienen buena parte de esa empresa y que ahora que lo han descubierto se encargarán de que eso sea lo último que les haga. Gabriel lo amenaza con no ponerlo a prueba y se marcha, dejando a todos sumidos en un silencio tenso.

Begoña, preocupada, le pide a Andrés que no vuelva a hacer algo así. Él le pregunta a qué se refiere y ella le explica que no debe retarlo porque Gabriel es capaz de cumplir su promesa y llevarse a Julia. Andrés, furioso, afirma que no va a permitir que ese canalla los tenga a todos a su merced. Damián interviene y deja claro que tampoco va a permitir que pongan a Julia en peligro y le pide que haga caso a Begoña.

Horas más tarde, María entra en la habitación de Marta buscando algo que confirme las sospechas que comparte con Gabriel. Empieza a revisar cajón tras cajón, cada vez más nerviosa y desesperada al no encontrar nada. Temiendo ser descubierta, decide revisar el armario y allí encuentra un cofre con un candado. Busca algo con lo que abrirlo y finalmente lo consigue. Dentro encuentra varias fotografías y el diario de Marta. Comienza a leer unas líneas íntimas que hablan de despertar junto a alguien amado y de desear no volver a despertar nunca. Para María todo encaja: las visitas de Fina a la casa ya tienen sentido.

Más tarde, Digna acude a casa de la familia Reina. Damián se alegra de verla y le dice que tiene algo importante que contarle. Ella le responde que también tiene una noticia: ha aceptado representar a Cristina en las juntas de accionistas mientras está viva en París. Damián se sorprende y confiesa que no sabía que se lo hubieran propuesto. Digna añade que imaginó que no le habría agradado demasiado. Damián responde que nunca se lo habría dicho, aunque reconoce que esperaba que se lo ofrecieran a él, pero admite que han acertado con ella. Le propone hacer frente común contra Brosard y la felicita sinceramente.

Digna sonríe algo nerviosa y le pregunta entonces de qué quería hablarle. Damián le explica el enfrentamiento con Gabriel, cómo descubrió a Begoña advirtiendo a Julia y cómo la presionó hasta que confesó todo. Reconoce el odio profundo que Gabriel siente por él. Digna lo escucha y le dice que ya ha visto su verdadera cara. Damián continúa asegurando que Gabriel no se va a detener ahí y que no se conformará con entregar la empresa a Brosard, sino que seguirá haciéndoles daño. Digna añade que sabe perfectamente cómo hacerlo: utilizando a Julia.

Damián intenta tranquilizarla y le jura que no permitirá que les arrebaten a su nieta bajo ninguna circunstancia. En ese momento son interrumpidos por Pelayo, por lo que Digna se despide lamentando la dimisión y la marcha de Pelayo y deseándole suerte en su nuevo nombramiento en México.

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