Hola amigos, hoy les traigo el avance del capítulo 471 de Sueños de Libertad. El capítulo comienza en casa de la familia Reina. Begoña ya no soporta más la angustia de no saber dónde está Julia. Desesperada, afirma con decisión que se acabaron las intrigas y que va a llamar de inmediato a la Guardia Civil. Toma el teléfono, pero Andrés la detiene y le pide que se calme. Le dice que eso es precisamente lo que Gabriel quiere: que hagan saltar las alarmas, que entren en pánico y que la Guardia Civil acabe persiguiendo a un padre que solo ha ido a buscar a su hija al colegio.
Damián apoya las palabras de Andrés y añade que, además, probablemente nadie les haría caso ante una situación así. Begoña, visiblemente molesta y al límite, solo puede decir que ese desgraciado ha conseguido desesperarla por completo. Andrés insiste en que si Gabriel sospecha que lo han descubierto, sería capaz de cualquier cosa, ya que todo forma parte de una prueba para medir hasta dónde llegan.
Damián coincide y afirma que Gabriel está jugando con ellos, por lo que recurrir a la Guardia Civil no es una opción. Alterada, Begoña les pregunta entonces qué se supone que deben hacer, porque ya no puede seguir manteniendo ese juego. Confiesa que el día anterior le costó muchísimo disimular delante de Gabriel.
Andrés intenta tranquilizarla y le asegura que todo va a terminar antes de lo que cree y que se lo promete. Sin embargo, Begoña piensa que están perdiendo un tiempo precioso y que deberían estar buscando a Julia sin hacer ruido. Andrés está de acuerdo y Begoña propone ir ella misma a los parajes que solía visitar con Julia y con Gabriel, pero Andrés la detiene rápidamente y le dice que, en su estado, es mejor que se quede en casa, que ya ha tenido demasiados sobresaltos y que ellos irán en su lugar.
Damián comenta que ha pasado por la fábrica para ver si alguien sabía algo sobre a dónde podría haber ido Gabriel. Begoña se niega a quedarse de brazos cruzados y afirma que no piensa permanecer en casa sin hacer nada. Andrés le recuerda que alguien tiene que estar allí por si Julia regresa, pero Begoña, alzando la voz, le dice que Manuela y Tere están en casa y que si así se quedan más tranquilos, ella puede ir con Digna y con Emiliano. Tras insistir, finalmente ambos hombres aceptan, pidiéndole que tenga mucho cuidado. En ese momento se marchan y Begoña decide llamar a Digna para que la acompañe.
Minutos más tarde, Andrés llega a la fábrica muy alterado y se dirige directamente al lugar donde se encuentra María. Le pregunta si sabe dónde está Gabriel, ya que han ido al despacho por un presupuesto y no estaba. María responde que Gabriel ha salido. Andrés pregunta cuándo y ella le dice que al mediodía. Cada vez más nervioso, Andrés insiste en saber si Gabriel le dijo a dónde iba o si tenía alguna reunión, pero María, sorprendida, le responde que por qué tendría que decírselo, que no es su secretaria.
Andrés continúa insistiendo y María le dice que solo sabe que salió y no ha vuelto. Al notar su actitud, le pregunta qué ocurre y menciona que Gaspar le ha subido la comida, preguntándose a qué vienen tantas preguntas. Andrés termina confesando que está preocupado porque Gabriel fue a buscar a Julia al colegio y han llamado diciendo que no han vuelto después de comer. María lo observa incrédula.
Mientras tanto, Damián se encuentra en el despacho de dirección cuando entra Chloe, sorprendida de verlo allí. Ella le explica que solo venía a dejar un informe al director y él añade que también estaba buscando a su sobrino, revisando la agenda para saber dónde localizarlo. Chloe lo mira con incertidumbre. Cuando Damián le pregunta si sabe dónde está Celeste, pensando que ella podría ayudar, Chloe le responde que Celeste ha salido a una imprenta por un catálogo cuyas pruebas ya estaban listas.
Damián intenta marcharse, pero Chloe, al notar su alteración, le pregunta si todo está bien. Él se excusa diciendo que ha surgido un asunto jurídico en el que Gabriel está ayudando. Chloe le asegura que seguramente es algo rutinario y que no se preocupe, ya que su sobrino es muy meticuloso con su trabajo. Damián no tiene más remedio que agradecerle y retirarse.
De vuelta con María y Andrés, ella le dice que no entiende por qué se alarman tanto, ya que la niña tiene todo el derecho a que la recoja su padre. Andrés responde que sí, pero que no puede dejar a su madre sin avisar. María le pide que no se ponga tan nervioso y que empiece a asumir que Gabriel es el padre de Julia y el marido de Begoña, y que deje de interferir en esa familia.
Andrés, furioso, le dice que sabe perfectamente lo que opina de Gabriel y que le extraña que se haya llevado a la niña sin avisar. María, sin darle tregua, le repite que no sabe nada. Andrés insiste en que si Gabriel hiciera algo ella lo sabría. María toma sus muletas y le reprocha sus locuras, pero Andrés continúa preguntando por qué Gabriel fue a buscar a Julia al colegio.
María, molesta, le responde que no lo sabe, pero que está segura de que están bien y que su resentimiento le nubla el juicio. Andrés la amenaza diciéndole que por su bien espera que sea así, porque si le pasa algo a la niña lo pagarán muy caro ambos. Después se marcha, dejándola sola.
Horas más tarde, Begoña y Digna llegan a casa de la familia Reina preguntando si hay alguna novedad sobre Julia. Manuela les responde que no y que esperaba que ellas trajeran alguna noticia. Digna explica que han buscado por todos los lugares favoritos de Julia: el parque, el sitio donde hacen picnic y otros rincones habituales. Manuela pregunta por el camino junto al bosque donde están los cucos de los que Julia siempre habla, pero Begoña le asegura que han buscado en todos lados y que Emiliano les ha dado vueltas por toda la zona.
Manuela pregunta qué les dijeron en el colegio y Begoña explica que lo vieron normal, pensando que Gabriel se la había llevado al médico o por un asunto personal. Digna añade que Rita dijo que Julia se puso muy contenta al ver a su padre. Begoña, angustiada, solo espera que la niña esté bien y jura que no permitirá que Gabriel la utilice. Manuela intenta tranquilizarla asegurando que Gabriel es su padre y que le tiene cariño, pero Begoña insiste en que no es quien aparenta ser y que es capaz de cualquier cosa.
El silencio se apodera del salón hasta que Digna, desesperada, se levanta con la intención de llamar a la Guardia Civil. Begoña la detiene y le suplica que no lo haga, explicándole que eso alertaría a Gabriel. Le recuerda que ella también estuvo a punto de cometer ese error y que Andrés la detuvo. Finalmente, Digna acepta esperar, aunque pregunta por qué cree que Gabriel se ha llevado a la niña. Begoña confiesa que su actitud con él ha cambiado, especialmente en la intimidad, y que sospecha que él lo ha notado.
Más tarde, Damián y Andrés regresan a casa. Informan de que Gabriel anuló una reunión que tenía y que nadie sabe dónde está. Begoña concluye que nada de esto es casual, que todo estaba premeditado y que Gabriel los tiene exactamente donde quería. Las horas pasan sin noticias hasta que finalmente escuchan un coche acercarse. Es Gabriel, que regresa con Julia. Todos fingen calma al ver que la niña está bien. Begoña la abraza emocionada. Julia bromea con que parecen recién casados y cuenta entusiasmada que su padre la llevó a la feria, mientras los demás escuchan aparentando tranquilidad.