La tranquilidad en Sueños de Libertad vuelve a tambalearse cuando Darío visita a Pelayo, un encuentro que, en apariencia, no tendría mayor importancia. Sin embargo, la situación da un giro inesperado cuando María los ve marcharse juntos a cenar.
El gesto despierta de inmediato las sospechas de María, que no puede evitar preguntarse qué relación existe realmente entre Darío y Pelayo. Aunque intenta restarle importancia, las dudas comienzan a instalarse en su mente y la posibilidad de un secreto compartido empieza a tomar forma.
Entre miradas furtivas y preguntas sin respuesta, este episodio deja en el aire una incógnita inquietante: ¿se estará imaginando María algo que no es, o ha descubierto el inicio de una verdad incómoda?